Sin el río Bermejo, en El Impenetrable no se puede vivir

Sin el río Bermejo, en El Impenetrable no se puede vivir

Cómo funciona uno de los últimos ríos salvajes de Argentina, por qué su conservación es urgente y de qué manera hoy también se convirtió en una puerta de entrada para descubrir El Impenetrable chaqueño.

El Bermejo le da agua a las personas, a los animales del monte y también a quienes tienen pequeñas huertas o ganado. No solo en Chaco: también en Salta y Formosa. Todos dependen de este río que nace en Tarija (Bolivia) atraviesa El Impenetrable y desemboca en el río Paraguay.

Tiene 1.450 kilómetros de extensión: prácticamente la distancia entre Resistencia y Buenos Aires.

En época de seca, toda la fauna toma agua del Bermejo y depende de él. Tapires, pecaríes, charatas, yacarés. También vacas, chanchos y chivos. 

El Bermejo es uno de los últimos grandes ríos salvajes de Argentina. En verano, en la zona del Parque Nacional El Impenetrable, puede crecer hasta seis metros en pocos días. Por eso las márgenes necesitan planificación y cuidado: el río cambia constantemente y determina la vida de quienes habitan cerca suyo.

Cuando crece, además, modifica su recorrido. Arrastra ramas y troncos que forman diques naturales y desvían el cauce original. Algunas curvas quedan aisladas y así nacen las lagunas en forma de herradura que aparecen a lo largo del parque nacional.

Agua para la gente y para el monte

Desde hace algunos años, en zonas vecinas al Bermejo comenzaron a expandirse actividades agrícolas como la soja, la caña o las pasturas para el ganado. Para sostener esa producción, muchos establecimientos extraen grandes cantidades de agua mediante excavaciones, represas o sistemas de bombeo.

El problema aparece entre octubre y diciembre, durante la época más seca del año y cuando más agua se extrae: es justamente cuando el monte, la fauna y las comunidades más necesitan del río.

Y las consecuencias empiezan a sentirse. En 2022, por ejemplo, el agua del Bermejo no pudo utilizarse durante semanas debido a la aparición de cianobacterias, algas tóxicas vinculadas al bajo caudal, que afectaron a unas 65.000 personas en General Güemes.

Por eso, especialistas y comunidades insisten en la necesidad de gestionar el río como un sistema único, coordinando esfuerzos entre Bolivia y las provincias argentinas de Salta, Formosa y Chaco.

Con el avance del cambio climático y los desmontes en las yungas y los bosques chaqueños, el futuro del Bermejo se volvió un tema urgente. Porque sin agua, no queda nada: ni para las ciudades, ni para el monte.

Navegar el río y descubrir el monte

El río Bermejo y la inmensidad del monte chaqueño también abrieron nuevas oportunidades para el turismo de naturaleza. Hoy, visitantes de todo el país y del exterior llegan a El Impenetrable para recorrerlo.

Hay muchas formas de conocerlo: navegaciones en lancha, kayak, floating, caminatas, cabalgatas o simplemente detenerse a escuchar los sonidos del monte desde la orilla del río.

El parque cuenta con distintos portales de acceso que permiten ingresar de diferentes maneras: por tierra, en auto, moto o motorhome; embarcado por el río Bermejo o el Bermejito; y también caminando o cabalgando.

Para quienes viajan desde Resistencia, el Portal La Armonía suele ser el punto de partida. Allí funciona uno de los glampings más conocidos de la región: carpas montadas sobre plataformas de madera, con vista al río y rodeadas por el monte chaqueño.

También existen opciones más simples y accesibles: campings gratuitos dentro del parque, refugios y habitaciones preparadas por familias vecinas que hoy reciben visitantes y comparten la gastronomía local, los saberes del territorio y distintas actividades vinculadas al monte.

Desde cada portal pueden contratarse experiencias de avistaje de fauna, navegaciones, cabalgatas, talleres de tintes naturales o encuentros con artesanas textiles de la región.

El Impenetrable ya no es un lugar lejano o inaccesible. Es un territorio abierto para descubrir el monte, el río y la vida silvestre desde adentro.

Fotos: Natalia Trzcina, Estrella Herrera, Agustina Ojeda, Matías Rebak, Florian von der Fercht, Douglas Tompkins, Sebastián Navajas, Santiago Arias.

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